Nada como un paseo por los lugares emblemáticos de los EE.UU. para descubrir lo mediatizados que estamos por el cine norteamericano.Es fácil sentirse en el país de las barras y estrellas en un continuo “déjà vu” y así, en mi viaje por New York, Las Vegas y el Gran Cañón del Colorado,
cuando llegué al último piso del Empire State giraba la cabeza a un lado y otro esperando encontrarme a Meg Ryan cogiendo la mochila del chico como en “Algo para recordar”, o en el ferry a State Island fijándome en los pies de las mujeres que vestían traje de chaqueta y ver si llevaban puestos los “tenis” como Melanie Griffith en “Armas de mujer”.
cuando llegué al último piso del Empire State giraba la cabeza a un lado y otro esperando encontrarme a Meg Ryan cogiendo la mochila del chico como en “Algo para recordar”, o en el ferry a State Island fijándome en los pies de las mujeres que vestían traje de chaqueta y ver si llevaban puestos los “tenis” como Melanie Griffith en “Armas de mujer”.En cualquier caso es un viaje que se disfruta mucho porque prácticamente todo acompaña: unos paisajes naturales indescriptibles, la espectacularidad de sus edificios, el trazado de sus calles, el
mestizaje de culturas, una carne excepcional, la devaluación del dólar frente al euro y la posibilidad de conseguir unos más que atractivos precios en vuelos, electrónica, hoteles, excursiones, tiendas, trapitos y restaurantes. Además es un destino ideal para viajar con niños y compartir con ellos sensaciones
como las de los once de Dani Oceans (Ocean’s Eleven) viendo las espectaculares fuentes del Bellagio en Las Vegas.
mestizaje de culturas, una carne excepcional, la devaluación del dólar frente al euro y la posibilidad de conseguir unos más que atractivos precios en vuelos, electrónica, hoteles, excursiones, tiendas, trapitos y restaurantes. Además es un destino ideal para viajar con niños y compartir con ellos sensaciones
como las de los once de Dani Oceans (Ocean’s Eleven) viendo las espectaculares fuentes del Bellagio en Las Vegas. Lo que no hay que perderse:
- La perspectiva de los rascacielos desde el césped de Central Park.
Patinar en Rockefeller Center, pasear por Time Square…
El costillar de cerdo de Friday’s.
El skyline neoyorquino desde el ferry a Staten Island.
Misa Godspell en Harlem.
Constatar que las carreteras de Arizona son tan largas y rectas como las pintan.
Cenar en el “Top of the World”, un restaurante giratorio a 300 m de altura desde donde se puede ver el grandioso espectáculo luminoso de Las Vegas.
Ver las fuentes del Bellagio a ritmo de Elvis.


WEBgrafía Básica
http://www.rumbo.com/ (buscador de vuelos)
http://www.booking.com/ (buscador de hoteles)
http://www.mae.es/ (Ministerio Asuntos Exteriores)
http://www.guiamundialdeciudades.com/ (Información turística)
http://www.vegas.com/ (información turística, excursiones y hoteles)
Trucos @nline
- Generalmente es más barato volar a New York desde Londres que desde Madrid y, para un murciano hasta más cómodo teniendo en cuenta que puedes conseguir una conexión a Londres desde San Javier o Alicante con una compañía de bajo coste.
Buscando en foros consigues fácilmente direcciones de iglesias baptistas donde poder disfrutar de una misa godspell por el precio de un billete de metro (2$) en lugar de los 60$ que te costaría a través de una agencia.
Saca por internet todas las entradas que puedas de los museos y atracciones famosas que quieras visitar para así ahorrarte muchas colas


En cuanto alojamiento, esta región tiene una oferta para todos los bolsillos. Para rendir honor a su sobrenombre de “la tierra de las mil kasbash, lo más recomendable sería alojarse en una kasbash de lujo (unos 100 € por habitación doble) en la que poder descansar en estos largos días de ruta y actividades con toda comodidad, disfrutar en la piscina o relajarse en el tradicional hamman. En Marruecos todo es posible.
-Rodar “duna abajo” y dejarse “rebozar” sintiendo el tacto de esa arena que conforme se pega, se despega.